El primer anuncio de la historia
Ciudad Rodrigo, jueves 20 de agosto de 2026 • Día 60
Una de las principales fuentes de Ilja Leonard Pfeijffer en Alcibíades (más allá, obviamente, de Tucídides y los clásicos) es la biografía de Sócrates de René Kraus (La vida privada y pública de Sócrates, publicada en España por Arpa), tal vez la más autorizada del padrino de la filosofía occidental.
Acabo de empezar a leer el libro, por lo que todavía es muy pronto como para decir algo demasiado concreto, pero independientemente de lo que pueda contar Kraus sobre la vida de Sócrates, el texto aporta mucho contexto sobre la Atenas del siglo V a. de C., lo cual es ya de por sí muy valioso como material de documentación de cara a la traducción de Alcibíades.
En las primeras páginas, sin ir más lejos, hay ya una descripción muy interesante de la construcción del Pireo tras las guerras médicas y un dato curiosísimo. Allí, en el famoso puerto de la poderosa Atenas, se encontró el primer anuncio comercial que se ha conservado de la historia. Y decía así:
Caico vende toda clase de moneda extranjera, incluso de noche, si se desea. Forasteros y ciudadanos serán servidos con igual escrupulosidad.
Los forasteros eran naturalmente los metecos, que no tenían derechos de ciudadanía, a pesar de lo cual este comerciante no tenía inconveniente en atenderlos. Pero lo más llamativo de este anuncio es que trabajaran día y noche, como en nuestra hipercapitalista sociedad moderna.
Este libro me va a tener ocupado durante los próximos días y estoy como loco por seguir con la lectura, porque hay mucho solapamiento con la vida de Alcibíades y será interesante ver ciertos hechos históricos desde otra perspectiva.
Gonzalo Fernández Gómez