Arden las Hurdes
Ciudad Rodrigo, miércoles 19 de agosto de 2026 • Día 59
Día de viaje. Nos hemos levantado a las seis de la mañana en Haarlem, hemos comido en Madrid y acabamos de llegar a Ciudad Rodrigo. Al pasar por Salamanca hemos empezado a ver y oler el incendio que empezó ayer en las Hurdes, muy cerca de La Alberca, que es donde vamos a pasar una semana de vacaciones a partir del domingo. Europa se quema, y nadie hace nada. O demasiado poco y demasiado tarde.
En el vuelo a Madrid (con el que tampoco contribuyo a parar el calentamiento, todo hay que decirlo), me he terminado el libro de Jacqueline de Romilly sobre Homero. Qué pena que ya no viva esa mujer, porque creo que se habría reído mucho con todas las memeces que se están diciendo sobre la Odisea a raíz de la película de Nolan. Sospecho que a ella, en cualquier caso, le habría parecido muy defendible que una actriz de color interprete el papel de Helena de Troya. Es lo que deduzco de este fragmento del que se desprende hasta qué punto son sandeces (léase: racismo indisimulado) lo que dicen los supremacistas blancos sobre la supuesta «veracidad histórica» del color de piel de Helena:
[S]in detenerse en las particularidades individuales y ciñéndose siempre a las emociones fundamentales, Homero [consigue] que sus héroes se acerquen entre ellos y a la vez a los lectores de otras épocas. (...)
Es fácil comprenderlo si nos remitimos a la forma en que Homero describe a las personas desde el punto de vista físico. Se ha constatado hace tiempo, y más recientemente (J. Kakridis), que no da ningún detalle sobre la belleza de Helena o la de Nausícaa. No hay ninguna de esas constantes notaciones relativas a su rostro, a su peinado, a su tez, a sus senos, que se encuentran en otras literaturas, como en Las mil y una noches. Los ancianos de Troya, al contemplar a Helena, solo dicen que es parecida a las diosas (Ilíada, III, 158).
Muros de Troya, playas de Ítaca (Jacqueline de Romilly)
Pero en fin, esto trasciende el tema central de la novela objeto de este diario. Lo interesante del libro de De Romilly es que permite entender mejor el significado de Homero en la Grecia del siglo V a. de C., y eso sí es relevante para mi interpretación del mundo de Alcibíades.
Gonzalo Fernández Gómez