El coste de la indiferencia
La Alberca, domingo 23 de agosto de 2026 • Día 63

Esto es marcar un poco a puerta vacía, pero los atenienses tampoco pensaron que su democracia estuviera amenazada cuando, en torno al 440 a. de C., el régimen autoritario de Samos agredió a Mileto, ciudad jónica de tradición democrática y, por tanto, aliada de Atenas. Aunque aquel conflicto se saldó finalmente con victoria ateniense, a la larga los demócratas acabarían pagando muy cara su indiferencia. En la prosperidad, mientras el comercio funcione y genere beneficios, nadie quiere saber nada de problemas ajenos o amenazas lejanas y abstractas como el avance del autoritarismo en la otra punta del mundo. ¿No suena todo esto preocupantemente familiar hoy en día?
El asunto recuerda al famoso poema de Martin Niemöller:
Primero vinieron a por los comunistas, pero no alcé la voz, porque yo no era comunista, etcétera.
Aunque tal vez sea contradictorio plantear esta cuestión mientras disfruto de una semana de vacaciones de desconexión absoluta, escribiendo esto alegremente sentado en un balcón con las vistas de la foto, completamente ajeno a los problemas del mundo.
Llevamos ya unas horas en La Abadía de los Templarios. La familia va llegando con cuentagotas. Dentro de un rato esperamos una nueva remesa desde Segovia. Y mañana por estas horas deberíamos estar ya todos juntos.
Gonzalo Fernández Gómez