Tres semanas con el ventilador encendido
Amberes, viernes 17 de julio de 2026 • Día 26
El ventilador que hay en mi habitación de la Casa del Traductor ha estado encendido día y noche de forma prácticamente ininterrumpida durante tres largas semanas. Esta tarde por fin he podido apagarlo. No tengo los datos ni me voy a parar a comprobarlo, pero creo que puedo afirmar, sin miedo a equivocarme, que de Flandes para arriba nunca había estado tanto tiempo con máximas diarias por encima de los treinta grados. A partir de mañana volvemos por fin a temperaturas más normales para los veranos de estas tierras (en la medida en que se pueda seguir hablando de «temperaturas normales» con la que hay liada en el mundo).
Hoy ha sido un día largo y productivo de trabajo. De hecho, ha sido la primera jornada desde que retomé el proyecto de Alcibíades en que he alcanzado las 2.500 palabras, que es la cifra que marqué como objetivo diario en mi documento de Scrivener cuando empecé esta traducción.
Durante la crisis de Esfacteria, Cleón se ha puesto en ridículo como suelen ponerse en ridículo los demagogos y populistas, quedando atrapado en su propia red de maquinaciones y mentiras. Hay cosas que no cambian nunca.
Gonzalo Fernández Gómez