Tres días de boda
Amberes, sábado 25 de julio de 2026 • Día 34
Tres días duró la boda de Alcibíades con Hipareta, que, según parece, es lo que duraban las bodas entre familias pudientes en la antigua Grecia.
Y tres días me he pasado yo entre pitos y flautas con ese primer apartado del Libro III.
¿Qué he aprendido? Entre otras cosas, que había una tradición llamada pais amphithalēs (παις ἀμφιθαλής), algo así como «el niño de doble floración». El ritual consistía en que, la víspera de la boda, la novia tenía que dormir en la cama del novio con un niño cuyos padres estuvieran aún en vida —esto era muy importante—, en ausencia del novio, naturalmente. Se suponía que era beneficioso para la fertilidad de la mujer. Es algo que, por lo visto, aparece ya en Homero y de lo que también habla Calímaco en sus Aitia.
En la novela, el niño que duerme con Hipareta es Platón, que si es cierto que nació en el año 428 o 427, como creen la mayoría de los historiadores, el año de la boda de Alcibíades tenía siete años. Pero el hecho de que fuera precisamente el futuro filósofo quien durmiera con Hipareta es ficción, o, al menos, no tiene fundamento histórico, si bien es cierto que eran parientes lejanos.
Gonzalo Fernández Gómez